jueves, mayo 01, 2008
Valborg - Uppsala
En el día de ayer tuvo lugar una de las fiestas mas grandes que se realizan en Suecia, el Valborg.
Con esta fiesta se da la bienvenida al periodo del buen tiempo y se despiden del invierno, y como no... un evento de estas caracteristicas requiere de una gran celebración.

A la 1 de la tarde llegabamos al pueblo de Uppsala, situado a unos 100 km de Västerås, donde la gente se reune en los alrededores de la universidad y se celebra una especie de festival.
Un gran escenario con música, miles de personas tiradas por el cesped, un tiempo bastante agradable y como no, muchisimos litros de alcohol nos daban la bienvenida al lugar.

Debido a una confusión con la hora de coger el autobus que nos llevaría hasta Uppsala, no pudimos hacer la compra antes de llegar, con lo que nuestra primera misión una vez establecidos en nuestro metro cuadrado de cesped, fue la de localizar un ICA donde comprar unas cervezas y algo para comer.

De camino localizamos una de las residencias de Uppsala, donde pudimos encontrar a multitud de suecas borrachas asomadas por la ventana y gritando a todo el mundo que pasaba. -Que buen rollo-, pensé.

Una vez compradas las cervezas y habernos hecho amiguete de un finlandés que habia en la caja del ICA, nos dispusimos a comenzar con la pitanza y con las copas.

Birra va, birra viene y la gente de Erasmus que comienza a llegar.
Como suele ocurrir en estos grandes eventos, la gente se centra por guettos y puedes encontrar grupos de diferentes nacionalidades (uno español, otro frances, otro italiano...), pero como a mi siempre me ha gustado el relaccionarme con la gente, decidi mezclarme con el grupo neutral en el cual encontrabas a gente de todas partes.

Comienzan a pasar las horas, muchas risas con la gente y cuando llega el momento de "me meo" nos encontramos tras un seto a 2 suecas con el culo en pompa.
Lo que había empezado en una agradable reunión de gente frente a la universidad, empezaba a convertirse en el típico festival musical donde puedes ver cualquier tipo de cosa que se te pase por la mente.

Llegada la tarde y por alguna extraña razón, la estampida de la gente sueca, decidimos irnos a recoger los tesoros que otros habian decidido dejarnos.
Como viene siendo costumbre en estos tipos de búsqueda, terminas encontrando todo tipo de cosas, desde una bolsa de patatas, un carton de vino, algun que otro mechero o similar, un bocadillo semiusado y como no, otro par de suecas meando.

-Sueeca, sueeca, que se te ve el culo-. Cogimos un par de ramos de flores y nos acercamos a entregarselo.
Alli estaba, con mi amigo frances, con un arbusto en nuestras manos frente a las dos suecas meando. Estas... muy simpaticas por cierto, se levantan tal cual se agacharon, cogen el arbusto y nos dan las gracias.
Despues de la clasica conversacion de que vais a hacer y a donde vais a ir, perdi a mi amigo frances y parti con mi amigo Mario, en una excursión que nos llevaría a vivir una de las mejores noches.

-Me han dicho que hay una fiesta reagge por las cercanias-. Algun sueco/sueca/no me acuerdo muy bien, nos hablo de una fiesta reagge en las cercanias del ICA.
Como es normal, no lo encontramos, y tras hablar con otro grupito de suecas y quedar con ellas para después, nos marchamos a la puerta de la residencia por la que habiamos pasado por la mañana.
Fijate por donde, los restos del concierto de reagge se habian concentrado alli y estaban montando un concierto improvisado golpeando unos cubos de basura.
-Vaya ritmo...-, alli que me uni al cacharreo.

Segun informes borrosos y de una procedencia anonima, nos hicimos con una botella de 2 litros de algo con cocacola, que terminamos mezclando con el vino.
-¿Soys españoles?-, -VIVA ESPAÑA-.
Habiamos dado con un par de españoles que vivian por la zona y que nos hablaron de una fiesta en un barrio bastante alejado de alli, con lo que decidimos echar a andar en esa dirección.

Comenzo a chispear y ya era de noche, cuando de camino a dios sabe donde, guiado por dos suecas que no conociamos y dos brasileños en bici, estos echaron a correr y nos quedamos solos.
Llegamos a un lugar con edificios altos donde parecia estar realizandose una super fiesta en todos los edificios, con lo que cogimos del brazo a una chiquita que paseaba por alli y terminamos en lo alto de una azotea en una fiesta privada.

Cervezas, barbacoa y fuegos artificiales nos acompañaron durante esta velada.
Conocimos a multitud de gente, hicimos multitud de fotos y no sabemos muy bien como, decidimos marcharnos.

Alli estabamos montados en un ascensor tipo hospital (de estos gigantescos), repleto de gente y mi amigo Mario pulsando el boton de detener el ascensor entre planta y planta todos y cada uno de los pisos.
Cuando creiamos que nos iban a matar, nos volvimos a encontrar con gente de la azotea que nos llevaron hasta un autobus en direccion dios sabe a donde numero 2.

Una vez montados en el autobus y debido a que estaba repleto de gente, perdimos a los chicos con lo que ibamos y hablando con un sueco muy simpatico, nos bajamos en el cementerio del pueblo.
-¿Que cojones...?-, alli estabamos, los dos solos, con el sueco y este indicandonos que la fiesta estaba del mismo sitio de donde veniamos...
No decidimos hacerle caso y seguimos caminando hacia el pueblo.

Por coincidencias de la vida nos encontramos con una amiga polaca que iba con un grupito de amigos -que buen rollo tio-. Comenzamos a andar cuando una chica medio borracha se me acerca.
Alli estaba una venezolana, en bragas, preguntandome por sus amigos.
Supongo que me dio tanto frio verla, que decidimos ayudarla, asi que mientras llamabamos a los numeros de sus amigos y no localizabamos a ninguno, una amiga canadiense con la que habiamos quedado cosa de 3 horas antes, me da el numero de telefono de una amiga de una amiga, que quizas nos daba alojamiento esa noche.

No se muy bien como nos quitamos de encima a la venezolana y decidimos llamar a la amiga. -La madre de dios, pero que rapido hablas-. Resulto ser una japonesa que estudia en Uppsala que controlaba el ingles a la perfeccion, con lo que tras entender un 10% de la conversacion "preguntar por, en, numero 5", comenzamos a parar a todo el mundo que se nos cruzaba preguntandoles por esas pistas.

De algun modo conocimos a otro sueco, muy simpatico, que tenia a varios amigos de erasmus de visita con el.
Como la informacion que le estabamos proporcionando no era muy concreta, el chaval nos ofrecio apuntarnos con ellos e irnos a su edificio donde se estaba celebrando una fiesta. -¿Por que no?-, pensamos.

Vuelta a caminar hasta dios sabe donde numero 3, seguidos de gente que acababamos de conocer y mi amigo Mario que se resbala, cae al suelo y se raspa toda la cara.
Alli estaba el, como si le hubiesen pegado una paliza sangrando por la oreja. -Jejeje, jejeje, estoy bien, estoy bien-.

Media hora mas tarde de caminata, llegamos de nuevo a la urbanizacion de pisos altos, resulta que la fiesta se habia desplazado a otro de los edificios con lo que alli que nos fuimos.

Siguiendo con nuestra racha de suerte y venga a conocer gente, da la casualidad de que paramos a una japonesa que era la amiga de la amiga de la canadiense, la cual nos llevo hasta su piso y nos ofrecio un colchon para dormir.
-Bendita seas-. Fue sentir el colchon en mi espalda y caer dormidos...

A la mañana siguiente, abrazado a mi amigo y con un tremendo dolor de cabeza, surgen los interrogantes y las pruebas lo demuestran.

-Tio... ¿y estas fotos?, -jejeje-.

Escrito por javi a las 5:27 p. m. - Ver comentarios

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